Noviembre

Perrito del mes de Noviembre: ZETA

Todavía recuerdo el día que me rescataron, llevaba días deambulando por Plaza Italia y Bellavista, tenía hambre, sed, me dolían mis patas y me picaba y dolía mucho mi piel, pasaba por el lado de la gente pero me corrían porque les daba asco que me acercará, olía mal y se me veían las heridas que me había dejado de tanto rascarme. Ya estaba oscureciendo cuando de repente aparecieron las tías de Huella Animal con un perro que quiso jugar conmigo, me acerque medio temeroso y me dieron comida, me sacaron unas fotos y empezaron a llamar por teléfono, no entendía lo que pasaba pero se notaba que querían ayudarme. De pronto llegó más gente y entre todos me agarraron y me llevaron a una veterinaria, me revisaron, me tomaron exámenes y me dejaron dormir ahí, me dijeron que me quedará tranquilo, que ahora ya estaba seguro y que harían que mis lesiones se mejorarán. Al día siguiente me trasladaron a otra veterinaria donde tenía más espacio, al poco tiempo ya tenía conquistados a todos los médicos porque a pesar de que soy grandote soy súper cariñoso y todos se dieron cuenta de eso, cuando ya me encontraba mejor me castraron y me llevaron a un hotel, habían más perritos y los tíos de ahí me enseñaron a jugar, a pasear y a compartir pero nuevamente me estresé y me volvió la sarna demodésica, esta vez con más fuerza y ya no me podían cuidar ahí. Por suerte las tías de la Fundación decidieron llevarme al refugio y ahí se me pasó todo, había mucho espacio para correr, hice nuevos amigos y me convertí en uno de los favoritos porque soy educado, lindo y regalón jejeje
Llevo casi 2 años rescatado pero como ya soy adulto y grande de tamaño nadie se ha interesado por mí, no entiendo muy bien porqué, las tías me dicen que tengo que tener paciencia, que ya llegará la familia para mí pero me cuesta creerlo, veo que e van los jóvenes pero los que son como yo sólo reciben un cariño en las jornadas y listo, la gente pasa y decide adoptar un cachorro y yo les ladro, les digo que soy bueno, que me porto bien, que me llevo bien con los niños, que me gustan los otros perritos pero no me escuchan o no me entienden y yo sólo quisiera que me den una oportunidad.
Si quieres ayudarme puedes convertirte en mi madrina/padrino y dar un aporte mensual para mis gastos!
También puedes difundir mucho, mucho mi foto para que pueda encontrar por fin una familia, sé que existen esas personas que no me van a discriminar por mi porte y edad y que estarán felices de recibir todo mi cariño.

Para ayudar con aportes o para adoptarme escribe a contacto@fundacionhuellaanimal.cl

P.D: Recuerden que todos los perritos tenemos una cola, ladramos, tenemos una nariz, a veces tenemos 4 patas o en algún momento las tuvimos y nos adaptamos a un hogar en cualquier momento de nuestras vidas y de adultos es aún más fácil, sólo es cosa de amor! Nosotros también merecemos una oportunidad!